Cómo funciona
Tres pasos, y estás abierto.
Pones tus productos.
Una foto, un precio, unas palabras. Si ya los vendes en otro sitio, te los llevas contigo.

Eliges el aspecto de tu tienda.
Coges el que te guste, pones tu logotipo y tus colores. Nadie sabrá que no fue diseñado para ti.

Compartes el enlace. Llegan los pedidos.
Por WhatsApp, por Instagram, en un anuncio. Tu tienda está abierta, y es tuya.


« Una tienda se juzga llenándola. Por eso te damos la de verdad, entera, antes de pedirte nada. »
Abre la tuya.
Un nombre, una dirección de correo, y tu tienda existe. El resto se hace desde el panel, a tu ritmo.
- Catorce días antes del primer pago
- El tiempo de montarlo todo y vender de verdad antes de decidir.
- El pago contra reembolso, listo el primer día
- Tus clientes pagan al repartidor, en efectivo — nada que configurar.
- Una sola casa con quien hablar
- El escaparate, los pedidos, las aplicaciones: las mismas personas, el mismo sitio.